Mejorar la zancada

Cuando las aspiraciones del runner son simplemente salir a trotar para quemar calorías sin mayores pretensiones, entonces puede permitirse correr sin prestar una gran atención a su técnica. Sin embargo, cuando una persona se propone correr una 10k en menos de 35 minutos o cubrir una larga distancia, es importante mejorar la zancada y conseguir dominar una técnica de carrera tanto para evitar lesiones como para ser grácil como una pluma y bajarle los tiempos al cronómetro con una mayor facilidad.

En el artículo de hoy os vamos a dar una serie de trucos y consejos para mejorar la zancada y correr con una mayor comodidad, en ritmos que antes te parecían completamente inalcanzables.

En primer lugar, hay que recordar que hay cuatro elementos clave para mejorar la zancada y son los siguientes: la oscilación, la longitud de la zancada, la cadencia y la posición del apoyo respecto al torso. Ahora procedemos a explicar cada una de ellas.

La oscilación deberá ser la más mínima posible y es importante mantener una trayectoria paralela al suelo, con el centro de gravedad estable y sin dar saltitos que nos harán perder muchísimo tiempo. Si lo logramos, levantaremos el pie solo lo mínimo posible y los impactos serán más suaves.

La longitud de la zancada deberá ser la más adecuada a nuestras medidas. Si alargamos demasiado la zancada podemos sufrir sobrecargas y lesiones. Si, por el contrario, realizamos zancadas cortas no conseguiremos alcanzar el ritmo que deseamos. Es importante encontrar el equilibrio.

La cadencia es otro elemento biomecánico que permite dominar la técnica de carrera. Debemos conseguir movernos de manera sincronizada y en torno a los 180 pasos por minuto que, al parecer, es la forma más eficiente de recorrer la distancia que nos hemos propuesto, en el menor tiempo posible.

El apoyo del pie en el terreno debe tener lugar justo debajo de la cadera y trataremos de impactar con la rodilla ligeramente flexionada para que el impacto no sea tan seco. De esa manera aprovechamos al máximo la amortiguación natural de las piernas.

Con estos cuatro elementos dominados conseguiremos una zancada mejorada que nos permitirá sacar nuestro mejor rendimiento. Si dominas la técnica de carrera, tu forma de correr será más eficiente y estarás a salvo de las temidas lesiones del runner, que son habituales en el aparato locomotor si se corre de la manera incorrecta.